Natalia Sanguino (Madrid, 1979) recoge en su primera novela, 'Diario de una periodista en paro', el entusiasmo y la predisposición con la que muchos jóvenes buscan hacerse un hueco en el mercado laboral. Con una dosis de ironía y humor, retrata cómo en él se dan de bruces con "un calvario" de consejos inútiles, entrevistas disparatadas y ofertas de trabajos basura.
Escrita en forma de diario y con un estilo cercano y coloquial, la autora rastrea de la mano de su protagonista, Carolina, las dificultades a las que se enfrenta una periodista recién titulada para acceder a su primer empleo. "Estar en el paro no es lo peor ¿no?" se pregunta Carolina, antes de responderse a sí misma que podría ver recompensados "cinco años vocacionales" en la Universidad con "un trabajo denigrante" y un sueldo "mísero".
"Currículos, cursos, desfasados consejos de familiares y amigos, esperpénticos procesos de selección, jefecillos y el 'utilísimo' del INEM", son algunos de los obstáculos que Carolina tendrá que salvar si quiere conseguir un puesto de trabajo "digno y remunerado", sin perder el humor y la "integridad". "¡Qué no cunda el pánico!", exclama, pese a todo, antes de aconsejar sonreír ante las adversidades y adoptar "un humor mordaz" frente a ellas.
En un momento en el que la sangría del paro se ceba con los más jóvenes y cuando la crisis ha mandado a más de 3.000 periodistas a la calle, la autora explora en su experiencia personal para recuperar una cuestión de actualidad en la que puede verse reflejado cualquier demandante de empleo. Todo ello, contado con una prosa humorística manejada con naturalidad y fluidez.
Europa Press
